Que difícil es refugiarse del dolor, cuando
se muere cada noche de desamor, que 
difícil es dibujar ausencias de ti, soñando
con las sombras de ese tiempo feliz, que 
difícil es escapar a mi soledad, y a tantas
ilusiones que no volverán, sólo huellas
de del ayer sólo trazos de un querer.Al 
verte tan lejano y frío se muere el alma mía.
Para olvidar me falta tiempo, para llorar 
me sobra vida y no habrá dolor más
grande que no volverte a ver. Para esperar
me falta fuerza, para intentar me sobra fé, 
y se escapa de mis manos el hombre 
que tanto ame, para volver me sobran
ganas, para aceptar me falta el alma. 
Y se escapa entre las sombras quien me
diera su luz.
Me queda tanto para darte,
mi corazón, mi juventud, pero a
pesar de lo que tengo, para vivir
me faltas tú. Que difícil es aceptar que
ya no estarás y quedó en el desierto de
mi soledad sólo huellas del ayer, sólo 
trazos de un querer.