Noche gentil, noche tierna y sombría, cuando yo muera, córtalo en mil estrellas menudas: lucirá tan hermoso el firmamento que el mundo, enamorado de la noche, dejará de adorar al sol hiriente.
Ese corazón herido se cierra a todos los consuelos, se oculta a todas las miradas. Noche, deliciosa noche! Sólo temo que, por ser de noche, no pase todo esto de un delicioso sueño.

